Muelle de San Blas
Ibamos el domingo a Puebla, y el tráfico para salir del DF es insufrible. Mi querido amigo Juan decide tomar un atajo. Ibamos en un pedazo de Ford que parecía camioneta limusine, Kris, su hermana Clau, Juan y yo. Pues bien el atajo resulto ser meterse en un poblado que es el peor lugar del peor barrio, Iztapalapa, de la ciudad más peligrosa del mundo. No sabíamos como salir, llamamos a un amigo de hábitos nakos(un macarra de cojones) nos suplicaba que salieramos de allí como fuera, sobre todo porque es el novio de Clau. Allí es donde viven los secuestradores, donde se compran armas "sucias" por 100 pesos, era de verdadero miedo. La policía nos seguía, y nos decía el amigo telefónico que por Dios era a quien teníamos que esquivar. Son ellos quienes secuestran o quienes señalan. Las niñas estaban en estado de shock, yo encantado de la vida, no veía el peligro y me sentía en Mexico, hubo una mujer del poblado que al pasar con el coche nos miró y se presigno. Dos niñas de 20 años con dos capullos con gafas de Prada en un coche como ese parece ser que no era muy prudente. En fin, tampoco fue para tanto, una hora después salimos y ni siquiera vi cinta blanca señalando el contorno de un cuerpo sobre la acera. Todo es un mito.
Pufff, no se ni por donde empezar.